Sultán Abdülmecid I: El Reformador del Tanzimat y Dolmabahçe
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El Sultán Abdülmecid I pasó a la historia otomana como el gran renovador. Su reinado (1839-1861) marcó el inicio de la Turquía moderna: impulsó las profundas reformas del Tanzimat, abrió el imperio culturalmente hacia Occidente y dejó un legado monumental con la construcción del Palacio Dolmabahçe. Sin embargo, su era también estuvo marcada por graves crisis, desde el conflicto con Egipto hasta la costosa Guerra de Crimea.

Origen y Familia
Abdülmecid nació el 25 de abril de 1823 en Constantinopla (hoy Estambul). Era hijo del sultán reformista Mahmud II y de su consorte Bezmiâlem Valide Sultan. Su educación fue revolucionaria para un príncipe otomano: recibió una formación de corte occidental y fue el primer sultán en hablar francés con fluidez, el idioma de la diplomacia en aquella época.
Su harén y su familia fueron numerosos. Entre sus consortes más importantes (Kadın Efendi) se encontraban:
- Servetseza Kadın (Consorte principal/Başkadin)
- Şevkefza Kadın (Madre del Sultán Murad V)
- Tirimüjgan Kadın (Madre del Sultán Abdülhamid II)
- Gülcemal Kadın (Madre del Sultán Mehmed V Reşad)
- Gülistu Kadın (Madre del Sultán Mehmed VI Vahideddin)
- Rahime Perestu Kadın (Madre adoptiva de Abdülhamid II y posterior Valide Sultan)
Ascenso al trono en tiempos tormentosos
Cuando Abdülmecid ascendió al trono el 2 de julio de 1839, poco después de la muerte de su padre, solo tenía 16 años. El imperio se encontraba en una crisis existencial: el ejército otomano acababa de perder la batalla de Nizip contra el gobernador egipcio Muhammad Ali Pasha, y el almirante Ahmed Fevzi Pasha había entregado toda la flota a los egipcios.
Solo la intervención de las potencias europeas (Gran Bretaña, Rusia, Austria y Prusia) evitó el colapso. La Convención de Londres de 1840 reguló la paz: Muhammad Ali recibió el gobierno hereditario sobre Egipto, pero tuvo que devolver Siria, Creta y la flota otomana. Este episodio dejó claro hasta qué punto la supervivencia del imperio dependía ya de la diplomacia europea.

La leyenda de la ayuda a Irlanda (1847)
Un capítulo fascinante de su reinado es la ayuda otomana durante la Gran Hambruna en Irlanda (Great Famine). Está históricamente documentado que el Sultán Abdülmecid donó 1.000 libras esterlinas (una suma considerable para la época). Una carta de agradecimiento de los nobles irlandeses al sultán todavía se conserva en los archivos otomanos.
Persiste la historia de que el sultán originalmente quería donar 10.000 libras, pero que diplomáticos británicos lo frenaron para no avergonzar a la reina Victoria (quien había donado 2.000 libras). Asimismo, el relato de tres barcos otomanos que descargaron alimentos en secreto en el puerto de Drogheda, burlando el bloqueo británico, forma parte del folklore local en Irlanda. Aunque no hay pruebas oficiales en los registros navales, el escudo de la ciudad de Drogheda (una estrella y una media luna) es interpretado hoy por sus habitantes como un símbolo de orgullo por esta amistad histórica.

La era de las reformas Tanzimat
El legado político más importante de Abdülmecid fue la modernización constante del Estado. Con el Hatt ı Şerif de Gülhane (1839) y el posterior Hatt ı Hümayun (1856), garantizó a todos los súbditos —independientemente de su religión— la protección de la vida, el honor y la propiedad.
Resumen de sus reformas clave:
- Finanzas: Introducción de los primeros billetes otomanos (Kaime) en 1840.
- Símbolos: Estandarización de la bandera turca (media luna y estrella sobre fondo rojo) en 1844 y creación del himno nacional (Mecidiye Marşı).
- Militar: Introducción del servicio militar obligatorio (1843/44) en sustitución de las levas arbitrarias.
- Derecho y Administración: Creación de tribunales modernos siguiendo el modelo francés y establecimiento de una burocracia centralizada.
- Educación: Fundación de un Ministerio de Educación (1857) y planificación de la primera universidad (Darülfünun).
- Derechos Humanos: Prohibición del comercio de esclavos (cierre del mercado de esclavos en Estambul en 1847), aunque la institución no se abolió por completo de inmediato.
La Guerra de Crimea y la trampa de la deuda
La Guerra de Crimea (1853-1856), en la que el Imperio Otomano luchó junto a Gran Bretaña y Francia contra Rusia, trajo la victoria militar pero a un precio altísimo. Para financiar el conflicto, el sultán tuvo que recurrir a los primeros préstamos extranjeros en 1854. Este fue el comienzo de una espiral de endeudamiento que hundiría al imperio en la dependencia financiera de Europa en las décadas siguientes.

Palacio Dolmabahçe: Esplendor en el Bósforo
Abdülmecid quería demostrar que su imperio era un estado europeo moderno. Por ello, abandonó el tradicional Palacio de Topkapı y ordenó construir el Palacio Dolmabahçe entre 1843 y 1856. La obra consumió sumas inmensas: el coste ascendió a cinco millones de liras de oro otomanas, equivalente a unas 35 toneladas de oro.
Al precio actual del oro (finales de 2025), este valor superaría hoy los 3.000 millones de dólares. Se dice que se utilizaron hasta 14 toneladas de pan de oro solo para decorar los techos. Quien visite hoy Estambul puede maravillarse con su fachada desde el Bósforo, un recorrido donde destacan los detalles de la arquitectura imperial. En el interior, la opulencia se mantiene intacta con enormes lámparas de cristal y valiosos textiles turcos que decoran sus salones.

Muerte y Sucesión
El Sultán Abdülmecid I falleció el 25 de junio de 1861 a la temprana edad de 38 años debido a la tuberculosis, la misma enfermedad que había afectado a otros miembros de su familia. Fue enterrado cerca de la Mezquita Yavuz Selim en Estambul. Su sucesor fue su medio hermano, el Sultán Abdülaziz, quien inicialmente continuó con la política de reformas, aunque también tuvo que lidiar con la asfixiante carga de la deuda externa.








